README.21: trabajar en equipo es lo que abre puertas.
No tu framework favorito.
Te voy a decir algo que no gusta a muchos perfiles técnicos.
Y menos aún a los que se creen imprescindibles.
Trabajar en equipo es lo que abre puertas.
No tu framework favorito.
No tu GitHub con 200 estrellas.
No tu ego envuelto en código limpio.
El mito del informático solitario, brillante y malhumorado está muerto.
Lo mató la realidad.
Hoy las empresas no buscan genios.
Buscan gente que no rompa cosas cuando habla con otros humanos.
Porque da igual que seas el mejor backend de tu ciudad si nadie quiere sentarse contigo en una reunión.
O si conviertes cada pull request en una guerra de Vietnam.
O si explicas las cosas como si los demás fueran retrasados.
Eso no es talento.
Eso es inmadurez profesional.
Y aquí viene la parte que escuece: las oportunidades grandes no se dan a los mejores técnicamente, sino a los más confiables en equipo.
Los ascensos.
Los proyectos visibles.
Las recomendaciones.
Los trabajos que no se publican en LinkedIn.
Todo eso se mueve por una pregunta muy simple:
“¿Con quién quiero trabajar 8 horas al día cuando todo se complique?”
Si la respuesta no eres tú, da igual cuántos cursos hayas hecho.
Trabajar en equipo no es sonreír ni decir que sí a todo.
Es saber escuchar sin ofenderte.
Explicar sin humillar.
Ceder sin sentir que pierdes estatus.
Y defender tu criterio sin comportarte como un adolescente.
¿Quieres abrir puertas?
Aprende a colaborar.
Aprende a comunicar.
Aprende a no ser un problema con patas.
Porque el mercado está lleno de técnicos buenos.
Pero está desesperado por profesionales con cabeza y carácter sano.
Y sí, duele aceptarlo.
Pero cuanto antes lo hagas, antes dejas de llamar “injusticia” a lo que en realidad es falta de habilidades sociales.
Trabajar en equipo no es un extra.
Es el verdadero diferencial.
El resto… es ruido.


