Déjame contarte algo que todo profesional tech debería interiorizar cuanto antes.
La primera vez que mi amigo Rubén aplicó a Google: rechazo inmediato.
A Microsoft: mismo resultado.
Ni llamada. Ni feedback. Nada.
Volvió a aplicar. Rechazo.
En Microsoft incluso le dijeron: “no eres buen fit para el rol”.
Contactó con alguien que ya trabajaba en Google. E hizo lo mismo con alguien de Microsoft.
Haciendo esto, llegó a tener una entrevista en Google.
¿Qué cambió?
No su CV. Su estrategia.
Lo respaldan los datos
Según LinkedIn (2024), el 70% de los roles tech se cubren vía networking, no aplicaciones en frío.
Un estudio de Indeed muestra que candidatos persistentes tienen hasta 3x más probabilidades de avanzar a entrevistas.
Google reconoce que muchos de sus hires fueron reaplicantes, no first-timers.
Y no es un caso aislado.
Pasos accionables (haz esto, no mañana, hoy)
Deja de aplicar igual: adapta tu CV y pitch a cada rol.
Construye un Value Validation Project: demuestra cómo resolverías un problema real del equipo.
Activa referidos estratégicos (ex–empleados, managers, recruiters).
Reaplica con intención: cada “no” es data, no un veredicto final.
Sé visible: comparte aprendizajes, proyectos y procesos en público (sí, en Twitter/LinkedIn).
Moraleja:
Si de verdad quieres ese trabajo, no te rindas en el primer “no”.
Ni en el segundo.
Ni en el décimo.
La persistencia no es insistir a ciegas. Es mejorar el enfoque hasta que sea imposible ignorarte.


