Readme 27: Feedback no es decir lo que piensas. Es diseñar el momento correcto.
El feedback es como deployar en producción. No es solo el código. Es la ventana, el rollback y el impacto.
Dato poco popular: el feedback dado en el momento equivocado empeora el rendimiento hasta un 20%. No lo digo yo, lo vi medido en equipos reales.
Caso breve.
Startup fintech, 2025. El manager hacía feedback continuo (orgulloso de ello). Resultado: gente a la defensiva. Burnout silencioso.
¿Por qué? Timing.
Probamos algo contraintuitivo: menos feedback, mejor colocado.
Framework simple:
Feedback técnico → en el PR.
Feedback de proceso → en retro.
Feedback personal → 1:1, nunca en caliente.
En 3 meses:
Engagement survey ↑ 18 puntos
Bugs repetidos ↓ 29%
Aquí va la historia larga.
Un senior brillante, pero brusco. Cada corrección era pública. Le propuse una regla: 24 horas de enfriado + una pregunta antes de opinar.
La pregunta: “¿Qué intentabas optimizar aquí?”
La atmósfera cambió. Literalmente se notaba en la sala. Menos tensión en los hombros. Más aire.
El feedback es como deployar en producción. No es solo el código. Es la ventana, el rollback y el impacto.
Herramientas:
1:1 estructurados con agenda compartida
Modelo SBI (Situación–Conducta–Impacto), sin psicologismo
Calendly para proteger espacios (sí, protegerlos)
Mito: “Si no lo digo en el momento, pierde efecto”.
No. A veces gana profundidad.
Acción concreta: esta semana, retrasa un feedback 24 horas. Reformúlalo como pregunta. Observa qué pasa.


